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Cuando Alcides levantó la cámara

  • hace 8 horas
  • 3 min de lectura

Una cobertura en el Archipiélago de Las Perlas, la muerte de un obrero, un helicóptero desafiando órdenes y un fotógrafo decidido a documentar la verdad. Así recuerdo a Alcides Rodríguez, el colega que convirtió la noticia en memoria.


Por Grisel Bethancourt


Iba rumbo a mis asignaciones judiciales cuando sonó el teléfono.


Era 17 de agosto de 2007 y del otro lado de la línea estaba Eduardo Soto, subdirector de Panamá América. El país vivía días convulsos por las protestas obreras y había una noticia urgente que confirmar: otro trabajador del SUNTRACS había muerto.


Las primeras versiones eran confusas. La Policía negaba los hechos. Sin embargo, desde el Archipiélago de Las Perlas insistían en que un cadáver permanecía custodiado por los pobladores de Isla San Miguel.


—Vengan. El pueblo está esperando.


La orden fue clara: llegar cuanto antes a EPASA.


El taxi tomó el Corredor Norte y en pocos minutos estaba en Tumba Muerto. Ya cerca a las 10:00 a.m., un helicóptero nos esperaba en el campo de juego contiguo al diario. Mientras me acercaba a la aeronave vi llegar al fotógrafo asignado para la cobertura.


Era Alcides Rodríguez.


Recuerdo haber sentido tranquilidad. Si alguien podía regresar con la evidencia de lo ocurrido era él. Su experiencia en coberturas difíciles y su olfato periodístico eran reconocidos por toda la redacción.


Despegamos hacia el Archipiélago de Las Perlas.


Desde el aire observábamos el mar inmenso, pero también algo que llamaba la atención: una cantidad de gente reunida en la playa. Algo grave había ocurrido.


La tensión aumentó cuando la torre de control del Servicio Nacional Aeronaval impidió que aterrizáramos en la pista de la isla. Las comunicaciones por radio se volvieron cada vez más tensas. El capitán discutía mientras el tiempo corría y nosotros sabíamos que cada minuto podía significar perder la historia.


Finalmente decidió arriesgarse.


Descendimos sobre una franja de arena descubierta por la marea.


Apenas tocamos tierra corrimos.


Todavía puedo ver las banderas rojas ondeando frente al mar. Todavía escucho los reclamos de justicia de los pobladores. Todavía recuerdo el silencio que rodeaba aquel cuerpo.


El obrero Luiyi Argüelles había sido asesinado por disparos realizados por un agente de la Policía de Control de Multitudes durante una protesta en Isla Viveros.


Mientras muchos observaban con dolor, Alcides hacía lo que mejor sabía hacer.


Levantó su cámara.


A través de su lente quedaron registradas las heridas de perdigones que cubrían el cuerpo del trabajador. Nunca había visto algo semejante. Aquellas imágenes demostraban una realidad que algunos intentaban negar.


Regresamos contra reloj.


Mientras las autoridades realizaban diligencias judiciales en Viveros, nosotros llevábamos la evidencia. Las fotografías de Alcides ocuparon las portadas de Crítica y Panamá América. El país pudo ver lo que realmente había ocurrido.


Han pasado casi dos décadas desde aquella cobertura, pero hoy entiendo que esa jornada también retrataba quién era Alcides Rodríguez.


El maestro del Fotoperiodismo. Foto tomada de internet
El maestro del Fotoperiodismo. Foto tomada de internet

Era el fotógrafo que avanzaba cuando otros dudaban.


Era el compañero que yo necesitaba, arriesgado y valiente, siempre tenía una sonrisa en medio de la presión.


Era el colega que documentó momentos decisivos de nuestra historia reciente, desde las luchas civilistas contra la dictadura militar hasta los acontecimientos que marcaron la vida democrática del país.


Pero para mí también fue el amigo.


El hombre que tomó las primeras fotografías de mi hija recién nacida y me regaló un recuerdo que atesoraré toda la vida.


Año 2013, Kelly Bethancourt. Foto Alcides Rodríguez.
Año 2013, Kelly Bethancourt. Foto Alcides Rodríguez.

Durante diez años compartimos la misma casa periodística. En EPASA convivimos entre cierres, coberturas imposibles, bromas de redacción y la convicción de que el periodismo solo tiene sentido cuando está cerca de la gente.


Por eso me alegró verlo recibir, el pasado  mayo, el reconocimiento del Fórum de Periodistas. Era un homenaje merecido a una trayectoria construida con talento, sacrificio y compromiso.


El Fórum de Periodistas hizo un reconocimiento a Alcides Rodríguez. Foto tomada de instagram
El Fórum de Periodistas hizo un reconocimiento a Alcides Rodríguez. Foto tomada de instagram

No pudimos despedirnos en persona.


Lo hicimos por WhatsApp.


Hoy me quedo con muchas imágenes. Con la primera fotografía que me tomó junto al actor venezolano Carlos Olivier. Con nuestras conversaciones sobre periodismo e historia. Con aquella playa de Isla San Miguel donde corrimos detrás de una noticia que el país necesitaba conocer.


Y, sobre todo, me quedo con la imagen de Alcides levantando su cámara frente a la verdad.


Porque eso fue lo que hizo durante toda su vida.


Convertir la memoria en fotografía.


Adiós, maestro.


***

Foto Portada, diario Crítica 2007.

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