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Cada quince días hay una víctima de femicidio

hace 5 horas
4 min de lectura

Panamá mantiene un aumento en las cifras de violencia contra mujeres y niñas víctimas de femicidio. En ocho meses de este año hay un incremento del 45 % en comparación con el año anterior, mientras no se conoce si ellas tenían casos de violencia o habían sido amenazadas.


Por Grisel Bethancourt | Archivos Abiertos


En los primeros ocho meses de 2026, ventinueve (29) mujeres y niñas fueron asesinadas en Panamá. Dieciséis de esas muertes fueron clasificadas como femicidios y otras 13 como homicidios que no recibieron esa calificación, según las cifras preliminares del Ministerio Público.


En promedio, una mujer o niña fue asesinada cada ocho días y nueve horas. El cálculo surge de dividir los 243 días de enero a agosto entre las 29 víctimas; además permite dimensionar la frecuencia de estas muertes, aunque los crímenes no ocurrieron a intervalos regulares. El corte corresponde al 31 de agosto y las cifras pueden cambiar conforme avancen las investigaciones.


La comparación con el mismo periodo de 2025 muestra un deterioro. Los femicidios pasaron de nueve a 16, un aumento cercano al 78 %, mientras las otras muertes violentas de mujeres subieron de 11 a 13. En conjunto, ambas categorías sumaban 20 víctimas y llegaron a 29, un incremento del 45 %.


La distinción importa. El Ministerio Público registra como muertes violentas aquellos homicidios de mujeres que, según la valoración del fiscal y la aplicación de la Ley 82, no fueron considerados femicidios. Todas son vidas perdidas, pero llamar femicidios a los 29 casos alteraría lo que indican las estadísticas.


En el registro de femicidios, las provincias de Coclé y Panamá contabilizaron tres víctimas cada una. San Miguelito, que aparece separado de Panamá en los cuadros del Ministerio Público, también registró tres. Chiriquí y Panamá Oeste tuvieron dos cada una; Colón, Los Santos y Veraguas, una. Son cantidades de víctimas, no tasas ajustadas a la población de cada territorio.




Patricia Ossa dedicó 17 años de su vida al Ministerio Público. El 18 de mayo de 2026 fue asesinada con un arma de fuego en Pueblo Nuevo. Según la Fiscalía, su expareja habría cometido el crimen dentro de un vehículo. Dos días después, un juez ordenó la detención provisional del hombre, imputado por femicidio y robo agravado. En julio, la institución presentó el "Protocolo Patricia", nombrado en su memoria para fortalecer las investigaciones de femicidio.

La violencia también alcanzó a la niñez. Entre las víctimas de femicidio figuran una niña de entre 10 y 14 años y una adolescente de entre 15 y 17. En la categoría de otros homicidios aparecen tres menores de 15 años, incluida una víctima de entre cero y cuatro. Cinco de las 29 personas asesinadas eran menores de edad.


Las armas de fuego fueron utilizadas en ocho femicidios y en 11 de los otros homicidios. En total, 19 de las 29 víctimas, casi dos de cada tres, murieron por disparos. Este informe también registra muertes por arma blanca, asfixia mecánica, golpes e incendiarismo.



A las muertes se suman 18 víctimas de tentativa de femicidio, frente a 13 durante el mismo periodo de 2025. Estos casos se mantienen por separado. El aumento, cercano al 38 %, muestra que el número de fallecidas no recoge toda la violencia extrema que enfrentan las mujeres.


Gisela Edith Urrunaga Sánchez fue asesinada el 26 de mayo de 2026 en el sector dos de Samaria, en San Miguelito. Su cuerpo fue encontrado dentro de una vivienda. Presentaba señales de golpes y su pareja fue aprehendida como presunto responsable. El caso fue reportado como un posible femicidio.

El problema tiene una trayectoria documentada, para la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá en su noveno Informe de Calidad de Vida de Panamá, ¡cuéntame!, se registran 239 femicidios entre 2015 y 2025, con datos del Ministerio Público. En ese histórico de cifras de víctimas advierte que “la violencia contra las mujeres constituye uno de los problemas más graves en materia de derechos humanos”. Ese balance corresponde a femicidios, no a todos los homicidios de mujeres.


Aracelly de León, directora del Instituto de la Mujer de la Universidad de Panamá en una entrevista con La Prensa del 26 de abril de este año, explicó que antes de un femicidio suelen acumularse distintas formas de violencia. También cuestionó la insuficiencia de las medidas de protección, como una advertencia a lo que antecede a un crimen.


La periodista y feminista Sharon Pringle Félix cuestiona la respuesta institucional ante la violencia contra las mujeres, donde "el Estado está fallando al prevenir porque no estamos en clave de prevención". Advierte que las medidas de protección no bastan cuando el agresor puede acercarse a la víctima y atacarla.


Pringle también reclama transparencia para conocer qué ocurrió antes de cada crimen. "Las autoridades deben informar sobre el contexto previo de las víctimas", señala. Para ella, es necesario esclarecer cuántas denuncias fueron desatendidas y cuántas alertas tempranas fallaron, para exigir cuentas a las instituciones responsables.


El panorama mundial refuerza esa preocupación. ONU Mujeres y la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito estimaron que cerca de 50 mil mujeres y niñas fueron asesinadas por sus parejas o familiares en 2024, unas 137 cada día. El informe, publicado en 2025, subraya la importancia de prevenir una violencia que puede estar precedida por abusos.


La Convención de Belém do Pará exige a los Estados actuar con debida diligencia para prevenir, investigar y sancionar la violencia contra las mujeres. En Panamá quedan preguntas que los cuadros no responden. ¿Cuántas víctimas habían denunciado amenazas? ¿Cuántas tenían medidas de protección? ¿Qué pasó después de pedir ayuda?


Responderlas requiere revisar los casos y la actuación de las instituciones. El aumento está documentado. Falta conocer qué ocurrió antes de cada muerte y si hubo oportunidades de protección que se perdieron.

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